
Formación en el CCO impulsa el desarrollo laboral de Gerber Pineda
Lo que comenzó como un diagnóstico difícil de asimilar hoy se ha convertido en una historia de esfuerzo, aprendizaje y superación para Gerber Pineda, egresado del Centro de Capacitación Ocupacional (CCO).
Antes de ingresar al CCO, Gerber estudiaba una carrera técnica en otra institución; sin embargo, luego de un conflicto con un compañero, fue sometido a evaluaciones psicológicas que permitieron identificar su condición.
Además de sufrir epilepsia pasiva, fue diagnosticado con discapacidad intelectual leve, condiciones que le provocaban cambios abruptos de temperamento y que representaron distintos retos durante su proceso educativo y personal.
“Ya no pude continuar mi carrera ahí. Fue entonces cuando me refirieron al CCO, donde ingresé en el 2010”, recordó.
El diagnóstico fue difícil de asimilar para su familia, principalmente para su mamá. “No esperaba que, de todos mis hermanos, yo fuera el que viniera con una circunstancia distinta y para mi mamá fue un golpe duro, y aún no lo asimila”, dijo.
Para él también fue difícil el diagnóstico, pues señala que su condición no es algo que se vea a simple vista, por lo que muchas personas han llegado a dudar de su diagnóstico.
Atención integral
El egresado expresó que tuvo un buen recibimiento en el centro y le dieron la libertad de elegir el taller que quisiera y, después de pasar una semana en cada uno, terminó escogiendo cocina.
“Hubo negativas por mi familia, ya que temían que me pusiera violento, pero la psicóloga los motivó a confiar en mí y brindarme su apoyo, lo cual agradezco porque aprendí muchísimo”, expresó.
Gerber indicó que las profesionales estuvieron al tanto de su crecimiento dentro del plantel, principalmente la directora Emirsa Barrera, quien velaba porque fuera constante en sus citas médicas y en la toma de medicamentos recetados para su condición.
“La educación en el CCO es la mejor, ya que los maestros le tienen a uno paciencia, no como en otros centros educativos, y la experiencia es muy bonita”, expresó.
Debido a un convenio con el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, Gerber realizó sus prácticas en la institución, en el área de conserjería, y debido a su buen desempeño se le ofreció una vacante.
“Ya llevo 8 años acá en el ministerio y gracias al taller de conserjería puedo realizar mis labores diarias, que son la limpieza general de oficinas y otras áreas”, expresó.
Ahora busca ingresar a la universidad para estudiar criminología, por lo que además de trabajar en el ministerio, también se encuentra trabajando en una aplicación de viajes para ahorrar y poder cumplir su meta.
“Mi mejor consejo para los jóvenes que están en el centro es que le echen ganas y escuchen a los maestros, ya que ellos están ahí para apoyarnos con sus conocimientos, lo que les ayudará a tener un empleo o incluso uno propio. Lo importante es que no se rindan, porque los sueños se pueden lograr”, expresó.
Gerber agradeció a los profesionales del CCO y a la Secretaría de Bienestar Social (SBS) por la oportunidad que le brindaron para poder desarrollarse y motivó a las autoridades a seguir echando raíces para ayudar a más personas con discapacidad.
Acércate y conoce más sobre el CCO
El CCO es un espacio de formación dirigido a adolescentes con discapacidad intelectual leve o moderada, donde se promueve el desarrollo de habilidades prácticas, sociales y laborales.
Para más información sobre los servicios del centro o para recibir orientación sobre el proceso de atención, las familias pueden acercarse a la 13 avenida 29-29, colonia San Pedrito, zona 5, Ciudad de Guatemala, en horario de lunes a viernes, de 07:00 a 15:00 horas, o comunicarse al 2312-9725.
Nota: Kiara De León.
Fotografías: Eduardo Mendoza.





















