
Ser los primeros cuatro niñeros certificados por la Secretaría de Bienestar Social –SBS- a nivel nacional representa una gran responsabilidad para Erickson, lorentino, Egner y Erick, pero también una puerta abierta para la estandarización del perfil para esta especialización.
A finales de julio, los cuatro se graduaron junto a 62 niñeras, cuya promoción se convirtió en la primera que se desconcentró de los diplomados en la capital, impartidos por el Departamento de Regulación de Centros de Cuidado Infantil Diarios –DRCCID-, de la Subsecretaría de Preservación Familiar, Fortalecimiento y Apoyo Comunitario.
Para los cuatro, haber obtenido la certificación representa orgullo y satisfacción, pero sobretodo responsabilidad, porque serán ejemplo para otros. Además, están agradecidos con la SBS por proporcionarles nuevas herramientas para desarrollarse en su trabajo.
El educador Egner Pineda, quien trabaja con niños de 1 a 13 años, cuenta que fue difícil finalizar la formación, porque la debieron combinar con el trabajo, pero al final logró su objetivo. “Este diplomado fue completo, aprendí cosas que durante mis años de trabajo no había visto. Nos enseñaron a tratar con más amor a los niños”, contó.

Para Erick Vásquez, quien trabaja en el Hogar Temporal de Zacapa con chicos de 10 a 12 años, dijo que adquirió nuevos mecanismos para atender a los niños. “Me interesó mucho el tema de grafología, pues con esta podemos detectar algunos problemas, por eso pienso en poner en práctica todo lo que aprendí”. Con la voz entrecortada, el educador agregó que le dedicaba el logro a su esposa, quien no había podido acompañarlo por quebrantos de salud.

Erickson expresó que la enseñanza fue una gran oportunidad porque podrá aplicar los nuevos conocimientos en su trabajo. “Agradezco a la Secretaría por la oportunidad que nos dio al podernos especializar”, indicó.
Mientras que para Florentino Nufio, la experiencia fue un poco más personal, pues narró que creció en un hogar desintegrado, lo que le despertó el interés por trabajar con niños y adolescentes, de quienes dicen, ha aprendido mucho. “Con esta especialización podremos hacer adaptaciones a lo que ya hacemos en el Hogar Temporal de Zacapa”, finalizó.
