Jóvenes residentes de Casa Intermedia entregaron de manera simbólica dos repisas elaboradas por ellos mismos al secretario de Bienestar Social, Marvin Rabanales, como resultado del proceso de capacitación que reciben en un nuevo proyecto educativo orientado a la empleabilidad.
La iniciativa se desarrolla en coordinación con la Dirección de Prevención Terciaria y una empresa privada que ha confiado en el proceso de reinserción social de los adolescentes y ha aportado materia prima, herramientas y acompañamiento técnico para la fabricación de muebles de melamina utilizados en oficinas, como repisas, módulos y escritorios.
Actualmente seis adolescentes participan en este proceso formativo en Casa Intermedia, donde reciben capacitación progresiva en el manejo de herramientas y técnicas básicas para el trabajo con madera y melamina.
El secretario de Bienestar Social, Marvin Rabanales, destacó que este tipo de iniciativas permiten preparar a los jóvenes para el momento en que recuperen su libertad.
“Más allá del aprendizaje técnico, lo más importante es que los jóvenes puedan entender que existe un futuro positivo para ellos. Cuando están por terminar una medida privativa de libertad surge mucha incertidumbre sobre qué van a hacer o de qué van a vivir. Con estos procesos buscamos que se preparen desde ahora para ese momento”, expresó.

Aprendizaje con incentivo
Los adolescentes que participan en el proyecto atraviesan distintas etapas de formación. Durante el primer mes aprenden habilidades básicas como tomar medidas, usar taladros, colocar tapacantos, seleccionar materiales y ensamblar piezas, antes de comenzar a fabricar productos solicitados por la empresa que acompaña el proceso.
Además del aprendizaje técnico, el proyecto contempla que el trabajo realizado por los jóvenes genere un incentivo económico que se deposita en una cuenta a su nombre. Este ahorro se les entrega cuando recuperan su libertad, para que puedan iniciar una nueva etapa.
Durante la actividad, el subsecretario de Reinserción, Carlos Menchú, destacó que el proyecto ha requerido un proceso importante de coordinación técnica y administrativa para habilitar el espacio de trabajo, instalar maquinaria y garantizar las condiciones necesarias para el aprendizaje.

Aprovechan las oportunidades
*Tony, uno de los jóvenes que forma parte del proyecto, explicó que el taller le ha permitido mantenerse enfocado y proyectarse hacia el futuro.
“Me siento bien de ser parte de este grupo. Mi mente se mantiene ocupada en el taller y eso me ayuda bastante. Ya no soy el mismo que ingresó y ahora quiero trabajar de manera honrada y seguir estudiando”, comentó.
Por su parte, *Gerson señaló que las habilidades aprendidas pueden servirle incluso para emprender en el futuro.
“Hemos aprendido a trabajar la madera, a medir y usar herramientas que antes no conocíamos. Creo que esto me va a servir más adelante para trabajar o incluso hacer mis propios muebles”, expresó.
El proyecto también busca demostrar que la participación del sector privado puede generar oportunidades reales de reinserción para adolescentes que cumplen medidas socioeducativas bajo la atención de la Secretaría de Bienestar Social.
“Es posible confiar, invertir y dar una segunda oportunidad”, afirmó Rabanales, al hacer un llamado a más empresas a sumarse a iniciativas de formación laboral para jóvenes en proceso de reinserción.
Texto: Carolina Hernández
Fotografías: Asael Díaz












