Salir de un centro de privación de libertad es un reto, especialmente para jóvenes que han infringido la ley siendo menores de edad. Para ello, los programas de la Dirección de Prevención Terciaria son indispensables para apoyarles en el periodo posterior a su sanción.
Una de las formas en que se les da seguimiento y se les apoya, es velando porque continúen su educación, según el nivel académico que les corresponde; y es así como ocho jóvenes fueron inscritos para cursar el primer año de la universidad.
Ángel* fue el primero en llegar. Llevaba una mochila y un fólder con sus documentos, adentro de las instalaciones de la Universidad Rural, lo esperaba el equipo de Prevención Terciaria para acompañarlo en este primer paso de su nueva vida.
“Salí hace más o menos un mes y medio. Regresar a casa fue bastante emotivo, pero hoy estoy más tranquilo sabiendo que tengo una vida por delante. Mi forma de pensar ha cambiado y ahora solo pienso salir adelante y no volverme a equivocar”, comentó Ángel, quien decidió estudiar Ciencias Jurídicas y Sociales para seguir los pasos de su prima, a quien admira.
Anabella Guzmán, directora de Prevención Terciaria, indicó que inscribieron a ocho jóvenes que eligieron carreras como Mercadotecnia, Administración de Empresas, Contaduría Pública y Auditoría, Ciencias Jurídicas y Sociales, Ciencias de la Comunicación y Turismo.
“Este día marca un paso muy importante porque abrimos las puertas a su educación superior, un elemento clave para fortalecer sus capacidades y garantizar que puedan desarrollarse como adultos independientes”, señaló la profesional.






Estela* es otra de las beneficiadas de este proceso, y quien también eligió Ciencias Jurídicas para que en un futuro pueda abrirse campo como profesional.
“Volver a casa ha sido difícil, pero gracias a Dios he salido adelante, me he dedicado y me he esforzado en mis estudios porque quiero alcanzar mi meta de terminar la universidad”, expresó.
Como ellos, otros adolescentes y jóvenes que han terminado su sanción ahora continuarán con su formación académica, y también contarán con apoyo para encontrar un trabajo por medio del programa de empleabilidad, además de otros cursos técnicos para seguir fortaleciendo sus habilidades.
“Como equipo, estamos profundamente satisfechas de acompañarlos en esta nueva fase de sus vidas. Nos ilusiona venir a la universidad y que comiencen a sentirse parte de esta nueva experiencia y que se sientan motivados”, finalizó la directora de Prevención Terciaria.
Texto: Cecilia García
Fotografía: Asael Díaz