
En Escuintla, la esperanza cobra vida a través de las historias de *Julio y *Mateo, dos jóvenes que han decidido cambiar el rumbo de sus vidas. Debido a diversas situaciones adversas, ambos crecieron sin acceso a los servicios educativos más elementales.

Sin embargo, gracias al acompañamiento integral del Modelo de Gestión Juvenil de la Secretaría de Bienestar Social (SBS), dejaron atrás el analfabetismo y están construyendo un nuevo camino basado en el aprendizaje y el trabajo digno.
El proceso de formación ha dado frutos que llenan de orgullo. *Julio ha iniciado recientemente sus estudios del nivel básico, mientras que *Mateo avanza con determinación el tercero de primaria en la jornada nocturna.
Gracias a este trabajo, han aprendido a leer y escribir, ahora logran divisar un futuro prometedor, acceder a mejores oportunidades, alejados de la reincidencia.





Para *Julio, el cambio también se refleja en su estabilidad económica y laboral, actualmente es beneficiario de un subsidio que cubre sus necesidades básicas mientras labora como panadero. “Recibo un subsidio económico, gracias a esto me ha ayudado para mi comidita. Estoy trabajando en esta panadería ya. Lo mío era de ayudante de albañil, pero me pasé a panadero porque me cansaba mucho; ahora solo voy a repartir y hago pan”, relató.
Por su parte, *Mateo aprovecha cada oportunidad para profesionalizarse y alcanzar sus sueños de independencia. Además de asistir a sus clases nocturnas de primaria, cuenta con el respaldo técnico para adquirir habilidades especializadas que le abran puertas en el mercado laboral, ya que visualiza cursos sobre mecánica automotriz y de motocicletas para continuar con su proyecto de vida.


Casos como estos, son el reflejo del trabajo que realiza la SBS para lograr una reinserción exitosa, cambiando el rumbo de la vida de los adolescentes en Conflicto con la Ley Penal.
Texto y Fotografía: Asael Dïaz








