SBS
,  / febrero 09,2026

Escuchar, comprender y acompañar son acciones fundamentales en la atención que brinda la Secretaría de Bienestar Social (SBS) a niñas, niños y adolescentes que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En la Sede Departamental de Sacatepéquez, el trabajo social es una de las puertas de entrada para construir procesos de apoyo integrales y con sentido humano.

Desde su experiencia como trabajadora social de la sede, la profesional Cintia Arévalo explica que su labor se centra en el acompañamiento y seguimiento constante de los procesos que viven las familias, así como en la articulación con los distintos programas que orienta la SBS.

“El trabajo social da acompañamiento a todos los procesos que se desarrollan dentro de la sede y a los programas que orientamos como institución”, señala.

Escuchar para comprender la realidad

Cuando una familia llega a la sede departamental, el primer paso es la entrevista inicial. Este espacio permite identificar no solo las condiciones materiales, sino también las dinámicas familiares y emocionales que rodean cada caso.

“Al escuchar a la familia, al niño o al adolescente, podemos entender qué está pasando realmente. Darles ese espacio de escucha es clave para brindar un acompañamiento adecuado”, explica Arévalo.

Cambios que se reflejan en la vida diaria

Uno de los impactos más visibles del acompañamiento desde trabajo social son los cambios que expresan las propias familias con el tiempo: mayor estabilidad, mejores condiciones para sus hijos y un sentimiento constante de gratitud.

“Las familias nos dicen que gracias al apoyo pueden comprar útiles, alimentos o cubrir necesidades importantes. Programas como el Subsidio Familiar son fundamentales porque permiten que las familias saquen adelante a los beneficiarios”, destaca.

En muchos casos, estos recursos también facilitan el acceso a terapias o atenciones especializadas, fortaleciendo el proceso integral de niñas, niños y adolescentes.

Trabajo en equipo para una atención integral

El trabajo social se fortalece con la articulación con áreas como psicología y pedagogía, lo que permite una atención más completa.

“Psicología aborda la parte emocional, pedagogía el área educativa y trabajo social analiza las condiciones de vida, las necesidades y las vinculaciones. No solo vemos cómo vive una persona, sino cómo podemos cambiar esa realidad”, explica.

Este enfoque permite atender casos complejos y buscar soluciones que dignifiquen la vida de los beneficiarios.

Acompañar también transforma

Desde lo humano, la trabajadora social reconoce que cada proceso deja una huella. Ver a una familia fortalecerse o a un adolescente recuperar la esperanza es una de las mayores satisfacciones de su labor.

“Hay casos que llegan al corazón. Cuando entendemos el trasfondo, comprendemos por qué pasan muchas cosas. Poder ser ese apoyo y ver los cambios es muy gratificante”, comparte.

En ese acompañamiento también hay gestos que marcan vidas: escuchar, celebrar momentos importantes y hacer sentir a los adolescentes que importan.

“Queremos que sepan que son jóvenes que merecen ser tratados con amor, respeto y que siempre es posible una segunda oportunidad”, concluye.

Historias como estas reflejan el compromiso de la Secretaría de Bienestar Social en Sacatepéquez: acompañar desde lo profesional y lo humano para que niñas, niños y adolescentes crezcan con dignidad, protección y esperanza.

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